Parte #4.

EL ESPECIALISTA O SEXOLOGO Y SUS INSTRUMENTOS: LA SABIDURIA ADQUIRIDA

ANAMNESIS SEXUAL

La anamnesis sexual es una herramienta del conocimiento que ha adquirido a través de los años que permite al especialista comentar con franqueza las cuestiones sexuales y dar al paciente la oportunidad de que exprese sus preocupaciones sobre el tema que le preocupa.

Una vez que se sientan las bases iniciales de una relación de confianza, puede pasarse de áreas poco delicadas a otros niveles mas elevados, todos con el objetivo de ayudar al paciente necesitado.

El estilo de la entrevista debe estar exento de juicios, perjuicios, o prejuicios. Bien natural y espontánea.

Si el entrevistado percibe mensajes negativos, sean verbales o no, es probable que omita información que considera delicada. El lenguaje empleado durante la sesión debe apropiarse a la edad y antecedentes de la persona. Debe evitarse la ambigüedad mediante la exclusión de oraciones o términos eufemísticos, que son imprecisos y originan confusión. Las preguntas que permiten una respuesta abierta suelen ser preferibles para iniciar la conversación sobre el tema. Y si no es asi el paciente o cliente, debera levantarse e irse.

La gente suele experimentar ansiedad, culpabilidad y vergüenza considerables durante la valoración sexual.
Por lo tanto, el entorno en el que tiene lugar la entrevista reviste suma importancia. La comodidad y la intimidad sin interrupción, así como los mensajes verbales se mantendrán en estricta confidencialidad. Lsos datos, son indispensables para generar y conservar la relación de confianza.

La anamnesis sexual puede iniciarse con la pregunta general de respuesta abierta siguiente: "¿tiene actividad sexual?" Si la respuesta es negativa, se debe indagar acerca de:

Las experiencias sexuales pasadas y por qué se interrumpieron. Asi como el grado de satisfacción con la inactividad presente.

El paciente quizás este satisfecho con su situación, pero tenga muchas precauciones acerca de las actitudes o conductas sexuales de los familiares y amigos.

El especialista proporcionará orientación previsora e información relacionada con el nivel de desarrollo del sujeto. Además, debe analizarse la información de medicamentos y enfermedades, así como sus efectos en la función sexual. En cuanto el paciente con actividad sexual, si el sitio y la circunstancia son apropiados: puede analizarse Las siguientes áreas:

Variedad y frecuencia de la actividad sexual (incluida en la elección de pareja y la intensidad del impulso sexual).
Satisfacción con el funcionamiento sexual actual. Funcionamiento y satisfacción de la pareja. Antecedentes maritales o de relaciones. Efectos de las vivencias (ejemplo la violación, muerte del cónyuge, envejecimiento, etc.) sobre el funcionamiento sexual.

Se requiere una anamnesis más detallada cuando el paciente señala un problema específico. En tal caso debe abarcar información sobre lo siguiente:

Desarrollo sexual temprano.
Desarrollo sexual y experiencias de la adolescencia.
Antecedentes sexuales premaritales y postmaritales.
Antecedentes del problema.

Esta información debe registrarse con las propias palabras del paciente.

La toma de la anamnesis sexual es un proceso dinámico en que sujeto y especialista intercambian información. Además constituye una oportunidad de aclarar mitos y sondear áreas de precaución sobre las que el enfermo quizás no haya podido hablar en lo pasado.

PATRONES DE LA ACTIVIDAD SEXUAL

Actividad heterosexual, puede incluir el coito genital, el extragenital y contactos no coitales. Estos últimos incluyen actividades físicas entre un hombre y una mujer como tomarse de la mano, hacerse arrumacos, besarse, acariciarse, caricias mayores y masturbación muta.

Actividad homosexual, incluye contacto sexual entre dos personas de un mismo sexo. La satisfacción proviene del contacto corporal, abrazos, estimulación manual de las áreas genitales por el compañero o relaciones buco o ano genitales.

Actividad autosexual, que es la actividad sexual de uno mismo. La masturbación es una forma de actividad autosexual. Los varones suelen llevarla a cabo frotando el cuerpo del pene. Las mujeres pueden hacerlo por estimulación del clítoris con la mano o los dedos, movimiento rítmico de los muslos o inserción de un cuerpo extraño en la vagina.

Orgasmo nocturno, muchas personas tienen sueños de contenido sexual. En ocasiones, terminan en orgasmo.

Puede haber eyaculación de semen como en los sueños húmedos comunes en adolescentes varones.

EXÁMEN FÍSICO

El examen físico permite que el especialista imparta enseñanza sobre la sexualidad.

Durante la evaluación física, puede enseñarse a la paciente el auto examen de los senos, ejercicios de Kegel, la finalidad de la prueba del Papanicolaou, formas anticonceptivas eficaces y conductas que disminuyan el riesgo de contagio de enfermedades venéreas. A los varones se les puede enseñar Las técnicas de autoexamen de testículos, disminución del riesgo de contagio de enfermedades venéreas, así como medidas anticonceptivas y examen de las tetillas.

La actitud de quien realiza el examen, físico reviste la mayor importancia. Las personas en riesgo de sufrir trastornos sexuales son:

Los que no conocen los efectos de los cambios del ciclo vital en la sexualidad, particularmente en la adolescencia y la fase media de la vida adulta; los que padecen trastornos de conducta o problemas de comunicación; quienes sufren vivencias traumáticas; los que padecen trastornos anatómicos y fisiológicos; aquellos que consumen fármacos que afectan la sexualidad y los que sufren cambios en su estilo de vida.

VALORACIÓN DE LA MUJER

La historia sexual de la mujer incluye observaciones sobre su constitución general. Cuando se obtiene la historia es posible observar su estructura corporal. Hay que obtener información sobre trastornos del aparato reproductor, deben señalarse los antecedentes obstétricos y anotarse las operaciones quirúrgicas.

Es necesario interrogar sobre el patrón menstrual de la mujer.

La enfermera debe conocer el estado civil de la mujer y sobre sus relaciones sexuales con otros, también debe contener información sobre el conocimiento que tiene la paciente sobre sus cuidados de salud.

ESTUDIO FÍSICO

El estudio físico de la mujer incluye el examen de los genitales externos e internos (ginecológicos). A fin de valorar adecuadamente la presencia de exudados vaginales, hay que indicar a la mujer que no se lave por 24 horas antes y pedirle que orine inmediatamente antes de la exploración, ya que la vejiga llena altera la posición de los órganos pélvicos. Ello también facilita la palpación y evita el peligro de incontinencia.

VALORACIÓN DEL VARÓN

La historia sexual del hombre suele combinarse con la historia y el examen del sistema urinario. A medida que la obtiene el examinador observa la constitución corporal. También se observan las características sexuales secundarias como la distribución del vello facial y axilar, tono de la voz y desarrollo de los genitales. Se interroga sobre antecedentes familiares de trastornos genitourinarios masculinos, la historia marital, antecedentes sobre relaciones sexuales y las actuales. Se pregunta sobre exudados o ulceras que haya observado el paciente y cualquier dolor en el área genital. El estudio físico del varón incluye un examen del pene y el escroto, la región iginal (por hernia), el recto y la próstata. El pene y el escroto se exploran por inspección y palpación. Para examinar el pene, se retrae el prepucio de los varones, no circuncidados alrededor del glande, debe retraerse con facilidad; si no es así hay que indicarlo.

Las anormalidades incluyen fimosis, en la que el prepucio se adhiere al pene; la parafimosis, que es la inflamación del prepucio; edema que quizá indique retención de liquido, cicatrices o lesiones activas en el pene; exudados excesivos, el viscoso, purulento, con frecuencia corresponden a gonorrea, en tanto que el mucoide, delgado, puede indicar inflamación uretral. Normalmente los testículos son asimétricos y el izquierdo suele estar mas abajo que el derecho. Su tamaño varia. Se sienten duros a la palpación. Las anormalidades incluyen: atrofia, que quizá indique orquitis por paperas o infección hepática; quistes escrotales y varicocele que son crecimientos quisticos localizados.
Se inspecciona el área externa y se palpa los órganos internos a través del recto.

EN AMBOS SEXOS

También se deben recoger datos tales como:

Factores de riesgo, como consumo de alcohol o de drogas parenterales; trastornos sistémicos, como la hipercolesterolemia o la diabetes, y hormonales, y posible exposición profesional o ambiental a agentes carcinógenos (Ej. Radiaciones)

Medicación de consumo habitual o crónico: motivo, dosis y pauta posológica. No se deben olvidar los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central (antidepresivos, hipnóticos, antiparkinsonianos, etc.) o periférico, ya que pueden tener efectos secundarios sobre la función y el deseo sexuales. Posibles alergias.

Antecedentes de trastornos de los órganos genitales; eventuales episodios de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y accidentes o traumatismos previos sobre la región abdominal y pélvica.

Sintomatología actual. Los síntomas que con mayor frecuencia son motivo de consulta y sobre los que se debe indagar son: secreción vaginal, mamaria o peneana, prurito genital y lesiones mamarias o genitales. También puede referirse la presencia de sangrado anómalo (de origen urinario o genital); disuria (dolor durante la micción); dismenorrea (dolor asociado a la menstruación), incontinencia y dolor suprapúbico o abdominal. En la población de riesgo, se indagara sobre posibles signos y síntomas asociados a las enfermedades de transmisión sexual.

A lo largo de la entrevista, el profesional deberá ir valorando globalmente el nivel sociocultural del paciente, el grado de conocimiento que presenta en relación con su propio cuerpo y la sexualidad y su tipo de creencias o tendencias ético-religiosas al respecto, factores todos ellos muy importantes a la hora de enfocar un posible plan educativo posterior.

TRASTORNOS EN LA SALUD Y SUS EFECTOS EN LA SEXUALIDAD

Los trastornos sexuales son resultado de la interacción compleja del individuo con su ambiente. La aplicación de un método holístico en tales circunstancias requiere evaluar las variables biológicas, psicológicas y ambientales, a fin de tener una valoración precisa del grado de salud sexual de la persona.

Aunque las disfunciones sexuales por lo general son resultado de problemas orgánicos y psicológicos, quizás se deban a factores puramente orgánicos. Entre las variables biológicas, se incluyen los trastornos anatómicos o fisiológicos que inhiben todas o algunas de las fases del ciclo de la respuesta sexual del ser humano. Las fases del deseo (libido) de la respuesta sexual se ve afectada por dolor, fatiga y depresión, así como por lesiones de los centros encefálicos superiores, de manera especifica la porción del sistema límbico que se sitúa en la corteza cerebral. Cualquier padecimiento que inhiba la producción de las hormonas necesarias, es decir, la concentración sanguínea de andrógenos, influyen en el deseo sexual.

La Miotonía y la Vasocongestión suele disminuir con las enfermedades o traumatismos del sistema nervioso autónomo y el aparato circulatorio.

Los traumatismos, operaciones y trastornos crónicos y agudos afectan la respuesta sexual, sea en forma directa o indirecta.

Los medicamentos prescritos como parte de cualquier régimen terapéuticos afecta el deseo sexual, la vasocongestion y la miotonia al impedir los mecanismos hormonales, neurológicos o circulatorios correspondientes. La mayor parte de los casos de disfunción sexual son psicógenos, en los que se incluyen tanto factores internos como interpersonales. Los primeros abarcan el desarrollo, los pensamientos y sus procesamientos, así como el estado de ánimo y los afectos, la imagen corporal. Las variables interpersonales comprenden la comunicación, los patrones de expresión sexual, y la atracción física por la pareja y los conflictos con estos (valores, actitudes y creencias, papeles sexuales y preferencia sexual). Los problemas derivados de variables psicológicas pueden precipitarse a raíz de enfermedades o surgir de personas sanas.

Afectan la respuesta sexual humana al disminuir la libido e inhibir la miotonia o la vasocongestion, en forma conjunta o por separado.

Las variables ambientales que tienen efectos negativos en el funcionamiento sexual provienen de cambios en el estilo de vida ciclo vital o vivencias del sujeto. Las personas hospitalizadas o aisladas de la sociedad suelen tener dificultades para satisfacer sus necesidades sexuales.

La inadaptación puede hacer que el sujeto reprima y evite parcial o totalmente la actividad sexual.