DESARROLLO CEREBRAL EMBRIONARIO (PARTE 8)

Durante las tres primeras semanas de gestación, el ectodermo  del embrión humano forma una franja engrosada llamada placa neural. La placa neural luego se pliega y se cierra para formar el tubo neural. Este tubo se flexiona a medida que crece, formando los hemisferios cerebrales en forma de media luna en la cabeza, el cerebelo y el puente troncoencefalico hacia la parte posterior


EL CEREBRO. SU ESTUDIO: FUENTES DE INFORMACION (PARTE 9)
Los neurocientificos, junto con investigadores de disciplinas afines, estudian cómo funciona el cerebro humano. Estas investigaciones se han expandido considerablemente en las últimas décadas. Se considera que la "Decada del Cerebro", una iniciativa del Gobierno de los Estados Unidos en la década de 1990, ha contribuido en gran medida a este aumento en la investigación
La información sobre la estructura y la función del cerebro humano proviene de varios métodos experimentales. La mayoría de la información acerca de los componentes celulares del cerebro y su funcionamiento proviene de estudios realizados en animales, utilizando diversas técnicas. Algunas técnicas, sin embargo, se utilizan principalmente en seres humanos, y por lo tanto se describen aquí:

EEG
Mediante la colocación de electrodos en el cuero cabelludo es posible registrar la cantidad de actividad eléctrica de la corteza, en una técnica conocida como electroencefalografia
 (EEG). La EEG mide los cambios de masa en la población de la actividad sináptica de la corteza cerebral, pero sólo puede detectar los cambios en grandes áreas del cerebro, con muy poca sensibilidad para la actividad subcortical. Los registros con EEG pueden detectar eventos que duran sólo unas pocas milésimas de segundo. La EEG tiene buena resolución temporal, pero una pobre resolución espacial.

MEG
Además de medir el campo eléctrico alrededor del cráneo, es posible medir el campo magnético directamente en una técnica conocida como magnetoencefalografia (MEG).  Esta técnica tiene la misma resolución temporal que el EEG, pero mucho mejor resolución espacial, aunque no tan buenas como la resonancia magnética. La mayor desventaja de la MEG es que, ya que los campos magnéticos generados por la actividad neural son muy débiles, el método sólo es capaz de recoger señales cercanas a la superficie de la corteza, e incluso entonces, sólo las neuronas que están situadas en lo más profundo de los pliegues corticales (surcos) tienen dendritas orientadas de manera que den lugar a campos magnéticos detectables fuera del cráneo.