ANTICANCERIGENOS EN LA NATURALEZA (Parte #2)

 

Es por eso que quiero dedicarme ahora a la alimentación natural, mencionando un listado de productos –y lamentablemente no están todos por problemas de espacio y tiempo, ahí se los dejo –y sigan Uds. buscando y verán que al integrarlo a sus dietas se van a sentir mucho mas saludables, porque van a estar mas sanos, asi como menos propensos a enfermedades y a tener que ingerir medicamentos –los cuales llega un momento que en sus dosis iniciales ya no nos funcionan, por lo que los médicos tienen que aumentar la dosis…y asi sigue y sigue, hasta que empiezan los problemas mas serios –como seria que ya nuestro Sistema Inmunologico se “vuelve perezoso” y no porque el quiera, sino porque “lo han enloquecido”: atiborrándolo de químicos que ya no es capaz en toda su perfección natural de procesarlos…y las células empiezan a “hacer lo que no deben” –y que por lecturas de temas anteriores, ya sabrán que es.

 

 

Agua:

1.        El agua, aunque no le otorgue a nuestro cuerpo nutriente o vitaminas, es un poderoso líquido, SIN EL MORIRIAMOS.

2.        El agua nos ayuda a limpiar nuestro organismo, nos desintoxica, nos depura, nos purifica.

3.        Si no tomamos la suficiente cantidad de agua, podremos sufrir de estreñimiento, acumular toxinas en nuestra sangre.

4.        Nuestro metabolismo prodría sufrir trastornos, deshidratación, nuestra carga de electrolitos puede verse afectada. Es importante tomar mucha agua después de actividad física.

5.        Aumentar su consumo en horas de las mañanas más que en las tardes.

 

Ajo y cebolla:

 

1.         Previenen el cáncer de piel, estómago, hígado, colon, pulmones y cuello de útero. También bloquean las sustancias cancerígenas que se forman en el estómago al comer alimentos conservados con nitratos, como los embutidos. El ajo contiene compuestos contra los tumores, y la cebolla gran cantidad de antioxidantes.

2.        Protegen el corazón. La cebolla ayuda a reducir el nivel de colesterol, a mantener limpias las paredes arteriales y a evitar que se endurezcan las arterias y se produzcan infartos. El ajo contiene anticoagulantes que mantienen la sangre fluida, actuando como aspirina. El poro también protege la salud cardiovascular al reducir el colesterol, la densidad de la sangre y el riesgo de que se formen coágulos.

3.        Benefician a la mujer. El ajo fortalece a las células afectadas por los estrógenos, hormonas femeninas que se relacionan con el cáncer cervicouterino y de seno. Además ayuda a adelgazar la sangre, evitando que se formen coágulos, lo cual es conveniente para las mujeres que toman la píldora.

4.        Fortalecen las defensas. El ajo es útil para eliminar las úlceras, además de las bacterias, hongos y gérmenes que causan muchas infecciones.

5.        Favorecen la digestión. El ajo, la cebolla y el poro son beneficiosos para los vasos sanguíneos, activan la secreción de jugos gástricos, son un arma contra bacterias y hongos y favorecen a la flora intestinal.

6.        Mejoran la diabetes. La cebolla es útil para los diabéticos porque de forma similar a la insulina del páncreas, ayuda a reducir el exceso de azúcar en la sangre.

7.        Y mucho más. El ajo ayuda a disminuir la hipertensión arterial. La cebolla tiene propiedades diuréticas muy útiles para quienes tienden a retener líquidos. Además, en ciertos trastornos del aparato respiratorio facilita la expectoración, calma la tos y reduce la irritación de las vías respiratorias.

 

Aceite de Oliva –su grasa monoinsaturada:

1.        Protege del cáncer colon-rectal.

 

Al actuar sobre los ácidos biliares, el aceite de oliva:

2.        Disminuye el riesgo de evolución de la mucosa digestiva a adenoma o carcinoma, sin olvidar que:

3.        Mejora la circulación y oxigenación de todos los tejidos al mantener flexibles las arterias. El aceite de oliva es un excelente protector de nuestras arterias.

 

Otros beneficios que nos ofrece el aceite de oliva, es que:

4.        Nos ayuda a reducir el colesterol malo tipo LBD sin bajar el colesterol bueno LAD.

5.        Impide que el colesterol malo se transforme en su forma tóxica u oxidada. De esa manera protege las arterias contra la placa de ateroma. Reduce la presión arterial y ayuda a regular el azúcar sanguíneo. Tiene una actividad antioxidante potente. Ayuda a prevenir el cáncer.

1.        Ambas eliminan las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y tejidos.

2.        El ajo se une a las toxinas logrando neutralizar sus efectos en las celulas.