ALIMENTACION NATURAL (Parte #4)

 

Nueces, avellanas, almendras y pipas de girasol

(Los llamados frutos secos)

1.        Ricas en Vitaminas B y E

2.        Abundante en Minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Con una pequeña cantidad se asegura un buen aporte de antioxidantes.

 

Lentejas, garbanzos, guisantes, frijoles de todos los tipos, asi como las llamadas  judías

(Los llamados legumbres)

1.        Pueden ser un elixir anticancerígeno.

2.        Ricos en fibras, así como inhibidoras de proteasas que previenen contra los tumores de mama y colon principalmente.

 

Manzanas

1.        Contiene ácidos clorogénico y elágico que bloquean la aparición de cáncer en experimentos con animales.

2.        Al tener pectina, la fibra también actúa favoreciendo la eliminación de toxinas a través de las heces.

 

Melón

1.        Rico en Betacarotenos, antioxidantes y contiene muy pocas calorías para mantener a raya los tumores relacionados con la obesidad.

 

Miel: tiene propiedades antisépticas, por lo que es útil para evitar las infecciones asociadas al descenso de la inmunidad que conlleva el tratamiento con quimioterapia.

 

Pescado: los ácidos grasos Omega 3, además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias, también se utilizan para mejorar el estado de las personas con cáncer.

 

Pimientos: el color amarillo, rojo y verde de los pimientos es la señal de su riqueza en Betacarotenos junto a la vitamina C; ambos son antioxidantes y protectores de las mucosas. También contienen capsaicina que bloquea los compuestos precancerosos que aparecen en la carne y pescados ahumados y curados.

 

 

Remolacha roja: el color morado de la remolacha roja esconde un potente regenerador celular, las betaínas.

 

Setas chinas: las setas tipo maitake, shiitake y reishi se utilizan en la medicina tradicional china para reforzar el sistema inmune por la presencia de unos compuestos llamados betaglutanos, que estimulan la fabricación de interferón natural, un eficaz anticancerígeno.

 

Soya: las mujeres orientales tienen menor riesgo de padecer tumores de mama y ovario. Parece que la dieta rica en soya y sus derivados como el tofú, tempeh, miso o seitan es responsable de su invulnerabilidad. La soya contiene genisteína, inhibidores de las proteasas e isoflavonas, protectores frente al cáncer de mama.

 

Té Verde: contiene polifenoles, que anulan los efectos de las nitrosaminas y tiene poderes antioxidantes. Es un poderoso protector contra las radiaciones ambientales.

 

Tomate: el tomate crudo es muy rico en licopeno, un caroteno que le da el color rojo y que ha demostrado su papel protector frente al cáncer de próstata. También contiene otras sustancias en la piel y en las pepitas que tienen efectos anticancerígenos.

 

Uva: las uvas con piel y pepitas contienen antioxidantes como el resveratol que bloquean los agentes cancerígenos y el crecimiento de los tumores.

 

Yogurt: las bacterias beneficiosas que contiene el yogurt [acidófilos, lactobacilos] regeneran la flora intestinal y evitan la aparición de productos tóxicos en la digestión. Muy útil para prevenir el cáncer de colon, pero se recomienda para todo tipo de tumores.

 

Zanahoria: el color naranja se debe a su riqueza en Betacarotenos, conocido antioxidante. Es el vegetal protector de los fumadores por su capacidad para regenerar las células del epitelio respiratorio.